Adiós a Uber y Cabify en Barcelona: comunicado oficial de su marcha

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Esta es otra entrada de Mr. Moviliano. A partir del 1 de febrero de 2019, el servicio de Uber y Cabify en Barcelona no funciona. En un comunicado anunciado hoy mismo, 31 de enero, ambas compañías han presentado formalmente su interés en abandonar la base operativa en la capital catalana. Uno de los principales feudos de las VTC pierde a estas dos empresas tras las concesiones que la Generalitat ha otorgado al sector del taxi, quienes, desde mediados de enero, practican una huelga indefinida en Madrid y Barcelona para tratar de lograr ciertas ventajas respecto a sus nuevos competidores. En la Ciudad Condal, lo han conseguido; mientras tanto, en Madrid, continúa el pulso entre taxistas y Ángel Garrido, Presidente de la Comunidad de Madrid.

La Generalitat cede ante las peticiones del sector del taxi y provoca la marcha de Uber y Cabify en Barcelona

El Decreto Ley aprobado por el Govern catalán y publicado hoy 31 de enero en el Boletín Oficial, contempla una serie de medidas con las que se pretende «igualar sin excluir». Unas medidas que, a la vista de las reacciones por parte de Uber y Cabify en Barcelona, no han sentado nada bien entre el sector de las VTC.

Los principales puntos de este Decreto Ley son los siguientes:

No podrá haber vehículos VTC circulando: Estos deben estar estacionados o en un garaje mientras que no se está prestando un servicio a un usuario. De este modo, se evita la competencia a pie de calle, por proximidad.

No se podrá activar la geolocalización: Una de las peticiones de los taxistas que ha sido atendida es la de imposibilitar el uso de la geolocalización, una de las señas de identidad de este tipo de compañía. Este asunto está relacionado con el punto anterior: evitar que los conductores de VTC capten usuarios a pie de calle por cercanía.

Período de precontratación: Llegamos al punto que más ampollas ha levantado en las filas de Uber y Cabify, quienes prestan más de un 98.5% de sus servicios (dato anunciado por Cabify) bajo la fórmula de petición inmediata. Con esta medida, el usuario no podrá reservar un vehículo de estas compañías con menos de 15 minutos de antelación. Además, las administraciones locales decidirán, en determinados casos (principalmente por razones ambientales y reglamentarias), que se aumenten estos tiempos en algunos momentos.

La respuesta de Uber y Cabify: adiós a Barcelona

A la espera de ver lo que sucede en otras ciudades, Uber y Cabify ya han anunciado su adiós a la ciudad de Barcelona.

cabify en barcelona
Las VTC y el taxi tradicional no logran la convivencia pacífica

El comunicado de Uber apunta directamente al mencionado Decreto Ley como responsable de la situación «Ante las restricciones a las VTC aprobadas por la Generalitat de Catalunya, nos vemos obligados a suspender el servicio de UberX en Barcelona. […] Necesitamos una regulación justa». Señalan que esta pasaría por tener «libertad de elegir cómo se mueven por su ciudad. La obligación de esperar 15 minutos para viajar en una VTC no existe en ningún lugar de Europa y es totalmente incompatible con la inmediatez de los servicios bajo demanda, como UberX».

Por su parte, poco después, el comunicado de Cabify respaldaba la decisión de Uber y con él, esta empresa española pone también un punto y aparte a su actividad en Barcelona. En él, la VTC destaca que «esta regulación tiene como único objetivo, y por tanto también como consecuencia final, la expulsión directa de la aplicación de Cabify y de sus empresas colaboradoras de Cataluña y Barcelona. Las medidas artificiales y altamente restrictivas […] destruyen por completo el mercado en el que se venía trabajando y gracias al cual se han generado más de 3.000 empleos en Catalunya».

Mientras tanto, en Madrid se piden medidas aún más duras

Las concesiones de la Generalitat de Catalunya han despertado un hilo de esperanza en los taxistas madrileños, que continúan en huelga indefinida desde el 21 de enero. Se suman ya más de diez días en los que Comunidad de Madrid y sector taxista no consiguen alcanzar un acuerdo.

Actualmente, las últimas peticiones de los taxistas madrileños solicitan la restricción en el uso de la geolocalización, la imposibilidad de circular o estacionar en la vía pública si no hay usuarios utilizando el servicio, la precontratación con una hora de margen y la limitación en la duración de los recorridos, que no podría ser menor a 5 kilómetros.

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